La educación es el medio más adecuado para construir la personalidad, desarrollar al máximo las capacidades, conformar la propia identidad personal y configurar la comprensión de la realidad, integrando la dimensión cognoscitiva, la afectiva y la axiológica. La educación es el medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la cultura y el acervo de conocimientos y valores que la sustentan, de extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, de fomentar la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, de promover solidaridad y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión social. La educación es el medio para garantizar el derecho a la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica.
El taller se basa en la pedagogía, didáctica y objetivos de la Educación para la Paz, para después trabajar en la Interculturalidad. La Interculturalidad como modelo educativo propicia el enriquecimiento de las personas, partiendo del conocimiento y respeto a la diversidad, a través del intercambio y el diálogo, en la participación activa, para el desarrollo de una sociedad democrática, basada en la igualdad, la tolerancia y la solidaridad. Busca fomentar el pluralismo cultural dentro de las sociedades culturalmente diversas en las que vivimos hoy. Educar en la interculturalidad es educar en los Derechos Humanos.
La presencia de alumnos/as extranjeros es un hecho evidente en la realidad de los Centros Educativos y que indudablemente se debe tener en cuenta, al planificar la intervención educativa. La educación debe ofrecer al alumnado lo que necesita para aprender a convivir en el presente y en el futuro.
“La escuela es uno de los pocos ámbitos de socialización en que es posible ‘programar’ experiencias de contactos entre sujetos diferentes, de encuentros que permitan enriquecerse con la cultura de las otras personas. Así, aprender a vivir juntos en el contexto escolar no ha de significar meramente tolerar la existencia de otro ser humano, sino respetarlo porque se le conoce y se le valora dentro de un clima de cercanía” (Tedesco). Reconocerse mutuamente como personas, para respetarse y aceptarse.
La Educación para la Paz es un proceso útil y eficaz en la formación de grupos, base necesaria para abordar después los dos objetivos mas importantes:
- La resolución de conflictos de forma pacífica
- La Interculturalidad.
Alcances y herramientas
- Principalmente la formación del grupo. Crear un clima y ambiente favorables, relajados y propicios.
- Construir la confianza dentro del grupo. Favorecer y potenciar la comunicación.
- Favorecer y potenciar los aspectos positivos de la persona y del grupo.
- Aprender actitudes de tolerancia, solidaridad y cooperación.
- Informar, formar y sensibilizar sobre DDHH y los valores fundamentales que estructuran la convivencia en el día a día.
- Reducir estereotipos, prejuicios y actitudes discriminatorias, racistas o xenófobas respecto a lo diferente.
- Favorecer el mutuo conocimiento y aprecio a otras culturas.
- Desarrollar la tolerancia, empatía y cooperación.
- Crear actitudes abiertas y positivas hacia la inmigración y la interculturalidad.
- Protocolos de actuación y Buenas prácticas.

